El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Giro – día 18: La soportable levedad de Yates

Rambo existe únicamente en la ficción del cine. En ella, el protagonista es capaz de arrasar solo con un ejército completo. El personaje de ficción que personificó Sylvester Stallone era especialista en técnicas de supervivivencia y por más acorralado que lo tuvieran siempre salía adelante y exterminaba a todos sus enemigos. Historia perfecta, porque es ficción. En la vida real todos somos humanos, incluyendo a los ciclistas. Sin super-poderes, con fragilidades, con virtudes y defectos, con días buenos y días malos; con momentos de debilidad que aprovechan los enemigos. El Simon Yates de hoy se vio por primera vez en este Giro como un humano más en la carrera.

Hasta hoy, el líder británico parecía sacado de la fantasía. Era el super héroe de la carrera italiana. El imbatible joven del Mitchelton-Scott había eliminado a casi todos sus rivales en las etapas de montaña. Había protagonizado la zaga Yates I: el terror del Gran Sasso, Yates II: sacudida en Osimo y Yates III: la estocada en Sapadda.  Lo había hecho todo a la perfección; hasta movió con éxito una relación 58 x 11 en la contrarreloj, que parecía demasiado para un ciclista de su tamaño, con la que terminó perdiendo muchos menos segundos de lo previsto. Hoy mostró fragilidad, salió de la ficción, cedió unos segundos valiosos, tuvo su crisis y sufrió.

Así es el Giro. Así es ciclismo. Así es la vida. Basta un minuto de debilidad para ver caer el trabajo hecho con fortaleza en muchas horas. Hoy, por primera vez, Yates se vio débil. Dejó ver el cansancio acumulado. Pareciera que el esfuerzo hecho en la crono le pasó factura.  Por delante de él entraron 7 ciclistas que lo escoltan en el top 10 de la clasificación general. Miguel Ángel López, que se ve fino en el cierre, le sacó  43 segundos. Pozzovivo, Dumoulin y Froome le arañaron 28. Y Konrad, Bilbao y Carapaz entraron 8 segundos por delante de él. No perdió la camiseta rosa, pero por primera vez cedió antes sus rivales. Los dejó arrimar.

La fracción de hoy era monopuerto pero tuvo doble historia. Por un lado, la lucha por la clasificación general. Y por otro, la lucha por la victoria parcial. Era la etapa 18 y fue la primera en la que los hombres de la fuga coronaron la aventura. De la expedición de 12, 10 llegaron por delante del grupo principal, capitalizando una renta a favor que llegó a ser de 15 minutos. Ganó el alemán Maximilian Schachmann, le dio la primera victoria a su país en este Giro y la quinta a su equipo, especialista en las llegadas masivas y no en premios de montaña como el de hoy. Los que luchaban por el título llegaron 10 minutos después.

imagen1El ciclismo es un sufrimiento real. No tiene nada de ficción. Mañana el temerario Yates perderá ante sus rivales ese adjetivo, así siga luciendo la camiseta rosada.  La diferencia sobre Dumoulin es solo de 28 segundos. Casi todos están con lo justo. La última semana empezó a pasar factura. Quedan dos días dramáticos en Los Alpes. Falta mucho Giro.  Quedan dos días de alta montaña, de superviviencia. Después de tanto esfuerzo, el título será para el que tenga más corazón… porque piernas ya no hay. Ni rambos tampoco.

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