El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Giro 2019 – Día 17: En un estadio de biatlón Movistar apuntó al bipodio

En 102 años de historia, el Giro de Italia había tenido etapas con final en estadios de fútbol, en plazas de toros, en autódromos y en velódromos.  Hoy llegó a otro escenario deportivo, inédito para el ciclismo. La etapa 17 finalizó en la pista de Cross Country del estadio de biatlón de la ciudad de Anterserlva. Italia está en carrera por la sede de los Olímpicos de Invierno del 2026 y aprovechó el Giro para promocionar su candidatura. Al polígono de tiro de la pista, donde estaba ubicada la línea de meta, entró en solitario el francés Nans Peters, del AG2R, para levantar los brazos y estrenarse con victoria en una grande. La de hoy fue una jornada de media montaña que disparó la guerra del segundo entre los integrantes del top 10 de la carrera.

En la frontera con Austria se habla alemán, se practican deportes de aventura, se conservan castillos del siglo XII, se disfruta de escenarios para los deportes de nieve y se goza de carreteras muy amplias en buen estado. En este rincón de Italia, la altimetría es ondulada, los premios de montaña son cortos y cada 30 kilómetros se pasa por el centro una ciudad.  Se tiene la altimetría y la planimetría necesarias para que en las carreras de ciclismo se intenten fugas bastante gruesas. Así fue hoy. Después de un inicio acelerado, se armó un grupo de punta con 21 pedalistas, que finalmente fueron los que resolvieron la victoria de etapa al término de los 181 kilómetros. Peters saltó a falta de 20 kilómetros y fue el ganador. Esteban Chaves se lanzó en su persecución cuando faltaban 7 y entró segundo. La llegada era en un premio de montaña de tercera categoría. En él, los capos de escuadra ofrecieron un espectáculo de primera.

El biatlón es una mezcla de esquí de fondo y tiro con carabina. Deporte de esquís y escopetas. Hay que tener resistencia para deslizarse varios kilómetros, pero también puntería para acertar los disparos y no sufrir penalizaciones de tiempo. Las etapas de media montaña son una combinación de subidas cortas con terrenos de transición largos. Hay que tener las piernas para soportar el ritmo fuerte de la carrera, pero también explosión en el ascenso para resistir o atacar en busca de cualquier segundo, que a esta altura de competencia puede tener un valor superlativo.  Así pasó hoy. Mikel Landa entró fuerte al último premio de montaña y saltó del grupo de los favoritos para sacudir la carrera. Quiere podio. Le sacó 12 segundos a su compañero y líder Carapaz, que entró acompañado de Miguel Ángel López; y 19 segundos a Primoz Roglic y Vincenzo Nibali. Guerra del segundo en su máximo esplendor.

La batalla por el título continúa. Cada segundo cuenta. Algunos buscan dar un tiro de gracia y saben que tienen cuatro etapas antes de la crono para hacerlo. El puestómetro se mueve. Davide Formolo se metió en la fuga y entró al top 10. Supermán López le ganó la casilla a Rafal Majka y ya es sexto en la general.  Richard Carapaz distanció en 7 segundos más a sus dos rivales de podio en un pequeño botín con un significado grande. Landa sigue en el cuarto puesto, pero se acercó a Roglic y quiere su puesto.

Faltan cinco etapas. Eso es mucho Giro. Mañana son 221 kilómetros. Van de Valdaora a a Santa María Di Sala. Está diseñada como la última opción para los esprinters. Sin embargo, la lucha por acomodarse no da espera. Será un día largo, tenso y expectante. El viernes y el sábado hay mucha montaña y el domingo es la crono final en Verona. Es claro que el Movistar quiere el “bipodio”. A eso le apunta.

 

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