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	<title>Colombia de una</title>
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		<title>Erwin Kraus y los nevados de Colombia</title>
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		<pubDate>Fri, 17 May 2013 14:06:23 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[El Cocuy]]></category>
		<category><![CDATA[Erwin Kraus]]></category>
		<category><![CDATA[nevados colombianos]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;Siempre que hacía cumbre, mi padre se fumaba un Piel Roja&#8221;. Y ahí está, en la foto. A su hijo lo conocí el fin de semana pasado en Barichara; a Erwin Krauss le sigo la pista desde que llegué aColombia porque, como él, soy una apasionada de la montaña y la fotografía. Para estecolombiano de padres alemanes subir una montaña no era &#8220;un deporte como tal sino [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div><b><a href="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/05/17/erwin-kraus-y-los-nevados-de-colombia/erwinkrauslarge/" rel="attachment wp-att-520"><img class="aligncenter size-full wp-image-520" alt="Erwin Krauss" src="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/files/2013/05/erwinkrauslarge.jpg" width="503" height="518" /></a></b></div>
<p>&#8220;Siempre que hacía cumbre, mi padre se fumaba un Piel Roja&#8221;</b>. Y ahí está, en la foto. A su <b>hijo</b> lo conocí el fin de semana pasado en <span style="color: #0000ff"><b><a href="http://www.pueblospatrimoniodecolombia.travel/barichara-santander" target="_blank"><span style="color: #0000ff">Barichara</span></a></b></span>; a <a href="http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/faunayflora/paramo/erwin.htm" target="_blank"><span style="color: #0000ff"><b>Erwin Krauss</b></span> </a>le sigo la pista desde que llegué a<b>Colombia</b> porque, como él, soy una <b>apasionada </b>de la <b>montaña </b>y la <b>fotografía</b>. Para este<b>colombiano de padres alemanes </b>subir una montaña no era &#8220;un deporte como tal sino una <b>filosofía</b>, uno encuentra un reto en la montaña, pero no es ella la que lo plantea sino que el reto está dentro de uno mismo. Uno trata de escalarla y de verla, de sentirla e intenta compaginarse con ese tipo del globo terráqueo y tiene acceso a cosas que los demás mortales no ven porque no van. ¿Que se trata de una <b>relación espiritual</b>? ¡Indudablemente!”.</p>
<p>De <b>padres alemanes</b>, <b>Erwin Kraus</b> nació en <b>Bogotá</b> en <b>1911</b>. De adolescente pasó varios años en <b>Suiza</b> y <b>Alemania</b> donde aprendió a <b>escalar montañas</b>, <b>pintar</b> y a trabajar con <b>piedras</b> y <b>metales preciosos</b>, siguiendo una tradición familiar de <b>joyeros orfebres</b>. A su vuelta a <b>Colombia</b> comenzó una afición que lo llevaría a convertirse en <b>pionero del montañismo colombiano</b> y a dedicarse en sus vacaciones, como dijo alguna vez, a escalar los <b>nevados</b> del país en vez de irse a <b>Cartagena de Indias</b>.</p>
<p>En 1937, en <b>Sumapaz, </b>fue el primero en hacer cumbre en un cerro de 4.400 metros llamado El Nevado; al año siguiente, junto con Anton Lampel, subió los 5.160 metros del <b>Pan de Azúcar</b>, en el Nevado del <span style="color: #0000ff"><b><a href="http://www.cadenaserviajes.es/guia-de-viajes/el-cocuy-la-otra-colombia/" target="_blank"><span style="color: #0000ff">Cocuy</span></a></b></span>; en el 39 coronó los 5.775 del pico <b>Simón Bolívar</b>, en la <span style="color: #0000ff"><b><a href="http://www.colombia.travel/es/turista-internacional/destino/destinos-recomendados-esta-semana/sierra-nevada-de-santa-marta" target="_blank"><span style="color: #0000ff">Sierra Nevada de Santa Marta</span></a></b></span>, en compañía de Guido Pichler y Enrico Praolini, y en 1942 volvió al Cocuy para conquistar, antes que nadie, el <b>Ritacuba Negro</b>, junto a Heriberto Hublitz. En el 43 ascendió a los nevados del<b>Tolima</b>, <b>Santa Isabel</b> y el <b>Ruiz </b>y en marzo del 1944 pisó por primera vez la más alta de las cumbres del <b>Nevado del Huila</b>. Y siempre con sus <b>botas de suela de cuero</b> provistas de clavos de 10 centímetros, sus materiales para <b>pintar </b>y la cámara <b>Rolleiflex</b> con la que inmortalizó paisajes misteriosos y desconocidos. Porque Krauss, además de montañero y alpinista, fue todo un <b>artista </b>que nos regaló algunas de las <b>imágenes más bellas</b> de los <b>nevados de este país</b>, muchos de ellos hoy tristemente desaparecidos. Dicen que a finales de los sesenta dejó la montaña por una <b>enfermedad en sus ojos </b>pero su hijo me contó que decidió no volver a ella después de estar <b>varios días perdido </b>en la Sierra Nevada mientras su mujer permanecía sola, embarazada y más que preocupada en Bogotá. <b>Su nieto, que vive en Alemania y ha heredado su afición, seguirá subiendo picos por él. </p>
<p></b>Podéis seguirme en mi<strong> <span style="color: #0000ff"><a href="http://colombiadeuna.blogspot.com/"><span style="color: #0000ff">blog</span></a></span></strong>, en <b>twitter @colombiadeuna</b> y ver las fotos de mis viajes por Colombia en mi página de <span style="color: #0000ff"><b><a href="https://www.facebook.com/media/set/?set=a.460649903994548.106165.216066538452887&amp;type=3"><span style="color: #0000ff">Facebook</span></a>. </b></span></p>
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		<title>Los caminos de Lengerke</title>
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		<pubDate>Thu, 16 May 2013 11:42:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>colombiadeuna</dc:creator>
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		<description><![CDATA[&#8220;Me desazona tener que romper a veces los caminos de los españoles y cortarlos con mi propio camino cuando no logro seguirlos en la misma dirección. No sé por qué pero me parece estar mutilando un ser vivo, un depósito de recuerdos de todas las gentes que los transitaron&#8221;. Ingeniero, aventurero, colonizador y terrateniente, el alemán Geo Von Lengerke llegó a Colombia hacia 1852 huyendo de la justicia [...]]]></description>
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<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/05/16/los-caminos-de-lengerke/lengerke/" rel="attachment wp-att-516"><img class="aligncenter  wp-image-516" alt="lengerke" src="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/files/2013/05/lengerke.jpg" width="410" height="498" /></a></p>
<p>&#8220;Me desazona tener que romper a veces los <b>caminos de los españoles </b>y cortarlos con mi propio camino cuando no logro seguirlos en la misma dirección. No sé por qué pero me parece estar mutilando un ser vivo, un depósito de recuerdos de todas las gentes que los transitaron&#8221;. <b>Ingeniero, aventurero, colonizador </b>y<b> terrateniente, </b>el alemán <b>Geo Von Lengerke</b> llegó a <b>Colombia</b> hacia <b>1852</b> huyendo de la justicia que lo buscaba por haber matado a un tipo en un <b>duelo</b>. Se instaló en el entonces <b>Estado Soberano de Santander</b> donde se dedicó a la explotación y comercio de la <b>quina</b>, la <b>colonización de tierras </b>y al <b>trazado de puentes y caminos</b>, obsesionado por doblegar esa <b>&#8220;soberbia topografía&#8221;</b>. Pero es que además abrió en <b>Bucaramanga</b> <b>bazares</b> a modo de misceláneas donde se vendían machetes, porcelanas chinas, sillas inglesas para montar, licores pólvora, jabones, paté, salón, quesos, especias y hasta reproducciones de obras de arte.</p>
</div>
<div>
<p>Yo no había oído hablar del tal <b>Lengerke</b> en mi vida hasta que el otro día <b>Juanita </b>lo nombró mientras recorríamos el camino que mandó construir entre <b>Barichara y Cabrera,</b> muy bien conservado por cierto y donde me tomé la foto de arriba. A la vuelta a casa me he puesto a investigar y vaya, vaya con este alemán bipolar y bebedor compulsivo, amante de la lectura y del piano, al que le gustaban tanto, tanto las mujeres que llegó a tener hasta <b>500 hijos naturales</b>. En su <b>Hacienda Montebello, </b>en el municipio de Betulia, vivió como un auténtico <b>señor feudal</b>, rodeado de lujos y excentricidades como la <b>moneda propia </b>que mandó acuñar para las transacciones internas y un <b>cañón </b>que se trajo desde Europa y que disparaba cada vez que se cantaba el himno. Toda una <b>vida de película </b>que inspiró la novela de <b>Gómez Valderrama “La otra raya del tigre” </b>y que tengo ya anotada para próxima lectura.</p>
<p>En <b>1863 Lengerke </b>firmó el contrato para la apertura del camino desde <b>Zapatoca hasta el puerto fluvial de Barranca</b> que incluyó la apertura de <b>un puente sobre el río Suárez</b> que llevó su nombre, inaugurado en 1872, funcionó hasta 1946 y que permitió la fácil comunicación entre <b>Guane y Zapatoca. </b>Su sueño fue comunicar <b>Santander con el río Magdalena</b>, <b>el mar</b> y, desde allí, con el<b> resto del mundo </b>pero no lo consiguió lo que, unido al <b>declive de la quina</b>, le hizo perder toda su fortuna y morir en la <b>auténtica ruina</b>. <b>Lo que son las cosas</b>.</p>
<p>Podéis seguirme en mi<strong> <span style="color: #0000ff"><a href="http://colombiadeuna.blogspot.com/"><span style="color: #0000ff">blog</span></a></span></strong><span style="color: #0000ff">,</span> en <b>twitter @colombiadeuna</b> y ver más fotos de éste y de otros viajes en mi página de <span style="color: #0000ff"><a href="https://www.facebook.com/media/set/?set=a.460649903994548.106165.216066538452887&amp;type=3"><span style="color: #0000ff"><b>Facebook</b></span></a></span>.</p>
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		<title>La hormiga culona, manjar santandereano</title>
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		<pubDate>Tue, 14 May 2013 11:46:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>colombiadeuna</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Lo tenía más que decidido antes de viajar a Barichara pero voy y leo ayer en la prensa un informe de la FAO que asegura que muchas especies de insectos tienen tantas proteínas como la carne y que son una fuente de alimento muy nutritiva y saludable con alto contenido en grasas, proteínas, vitaminas, fibra y minerales. Así que dicho y hecho: a comer hormigas culonas, reinas criollas de los [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div>
<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/?attachment_id=502" rel="attachment wp-att-502"><img class="aligncenter  wp-image-502" alt="Hormigas culonas" src="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/files/2013/05/la-foto-126-300x224.jpg" width="500" height="424" /></a></p>
<p style="text-align: left">Lo tenía más que decidido antes de viajar a <b>Barichara</b><b> </b>pero voy y leo ayer en la prensa un <a href="http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/05/13/actualidad/1368457967_724617.html"><strong><span style="color: #0000ff">informe</span></strong> </a>de la <b>FAO </b>que asegura que muchas especies de<b> insectos</b> tienen <b>tantas proteínas como la carne</b> y que son una fuente de alimento muy <b>nutritiva </b>y <b>saludable</b> con alto contenido en grasas, proteínas, vitaminas, fibra y minerales. Así que dicho y hecho: a comer <b>hormigas culona</b>s, reinas criollas de los insectos y bocado por excelencia del <b>departamento colombiano de Santander</b> donde he pasado feliz este puente, aunque supongo que para tenga sentido lo del filete y la ONU hay que comerse kilos y kilos de bichitos y no unos poquitos como hice yo.</p>
<p>Y ahora la pregunta del millón: <b>¿están ricas estas hormigas aladas Atta Laevigata?</b> Sí, riquísimas, aunque al principio da bastante impresión llevártelas a la boca y eso que antes de cocinarlas les quitan el pico, las alas y las patas, pero aún así hay que echarle valor. <b>¿Y a qué saben? </b>Algunos dicen que a maní; yo no sabría decir a qué, creo que tienen un sabor único. <b>Crujientes </b>son muy crujientes claro porque para prepararlas y que no se quemen las tuestan muy despacito en recipientes de barro (como el de la foto de abajo) para luego rociarlas con sal y comerlas en casa, venderlas en el mercado en paqueticos que pueden llegar a costar hasta <b>100.000 pesos</b>, unos cuarenta y pico euros o exportarlas a <b>Estados Unidos</b>, <b>Canadá,</b> <b>Portugal, México </b>y <b>Alemania</b> donde enloquecen con estos insectos. Los santandereanos las toman desde niños, así sin más, aunque Sandra me contaba que en casa de sus abuelos las servían con maíz y panela.</p>
</div>
<div>
<p>Lo de <b>culonas</b> les viene por su <b>enorme abdomen </b>y ya los <b>indígenas guanes</b> hace más de 500 años las devoraban después de tostarlas al calor de las fogatas, las ofrecían como <b>regalo de bodas </b>para que los hijos nacieran fuertes y vigorosos y las usaban como <b>cataplasmas</b> para los dolores de cabeza y estómago. Hay quienes están convencidos de sus <b>poderes afrodisiacos </b>y otros las incluyen en  la dieta de sus hijos porque dicen son excelentes para la <b>memoria</b>.</p>
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<p>Entre <b>abril y mayo -</b>época de lluvia-, la <b>culona </b>abandona su retiro invernal y sale de su hormiguero en las mañanas soleadas o después de una noche lluviosa para aparearse en el llamado <b>vuelo nupcial.</b> Y es entonces cuando, zas, hay que cazarla eso sí teniendo mucho cuidado con las <b>obreras </b>y <b>soldados </b>que no se comen pero que atacan sin piedad a los intrusos con sus temibles tenazas para defender a sus reinas.</p>
<p>En <b>Bogotá</b> se consiguen en paquetes con sabores a <b>limón</b> y <b>BBQ</b>; creo que en mi próximo viaje a España me llevaré unas cuantas para tomárnoslas allí con unas cervecitas aunque no sé si tendré mucho éxito. <b>Y tú, ¿has probado las hormigas culonas? ¿Y qué te parecen? </b></p>
<p>Podéis seguirme en mi<strong> <span style="color: #0000ff"><a href="http://colombiadeuna.blogspot.com/"><span style="color: #0000ff">blog</span></a></span></strong><span style="color: #0000ff">,</span> en <b>twitter @colombiadeuna</b> y ver más fotos de éste y de otros viajes en mi página de <span style="color: #0000ff"><a href="https://www.facebook.com/media/set/?set=a.460649903994548.106165.216066538452887&amp;type=3"><span style="color: #0000ff"><b>Facebook</b></span></a>.</span></p>
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		<title>La mirada al infinito de Leo Matiz</title>
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		<pubDate>Fri, 10 May 2013 10:22:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>colombiadeuna</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Soy feliz haciendo fotos y para mí el mejor de los planes es salir por ahí con mi cámara pero después de ver la exposición del colombiano Leo Matiz en el Museo Nacional mejor me dedico a otra cosa. El sí que fue un fotógrafo con mayúsculas, de los que hacen historia, y cada uno de sus trabajos es una obra de arte.  Envidio sus maravillosas fotos, claro que sí, pero [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/05/10/la-mirada-al-infinito-de-leo-matiz/leo-matiz-vallenato/" rel="attachment wp-att-494"><img class="aligncenter  wp-image-494" alt="leo matiz vallenato" src="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/files/2013/05/leo-matiz-vallenato.jpg" width="750" height="750" /></a></p>
<p>Soy <b>feliz haciendo fotos</b> y para mí el <b>mejor de los planes </b>es salir por ahí con mi <b>cámara </b>pero después de ver la <b>exposición </b>del colombiano <b><span style="color: #0000ff"><a href="http://www.museonacional.gov.co/sites/leomatiz/exposicion.html"><span style="color: #0000ff">Leo Matiz</span></a></span> </b>en el <b>Museo Nacional</b> mejor me <b>dedico a otra cosa. </b>El sí que fue un <b>fotógrafo con mayúsculas</b>, de los que hacen historia, y cada uno de sus trabajos es una <b>obra de arte.  </b>Envidio sus maravillosas fotos, claro que sí, pero también su vida en la que recorrió el mundo entero y en la que además fue <b>pintor</b>, <b>actor</b>, <b>dibujante</b>, <b>galerista -</b>Botero realizó su  primera muestra de pinturas en su galería de Bogotá- <b>publicista</b>, <b>agricultor, </b><b>criador de pollos y caballos </b>y hasta trabajó en el <b>cine</b>.</p>
<p>Matiz nació en <b>Aracataca </b>en 1917, en el <b>Magdalena</b>, y la verdad él trabajaba de <b>caricaturista</b> y nunca pensó en dedicarse a la fotografía hasta que en 1937 <b>Enrique Santos</b>, entonces director de <b>El Tiempo</b>, le animó a ello, le <b>regaló su primera cámara</b> y lo contrató. Fue éste el punto de partida de una intensa trayectoria profesional de más de 50 años en la que captó con su <b>cámara Rolleiflex</b> algunos de los <b>momentos más decisivos</b> de la <b>historia contemporánea, </b>lo llevó a reunir cerca de <b>300.000 imágenes </b>y lo convirtió en una de las personalidades <b>más originales e innovadoras</b> de la fotografía universal del siglo <b>XX</b>.</p>
<p>Cómo disfruté ayer recorriendo la muestra del <b>Museo Naciona</b>l, con esas preciosas fotos -todas en blanco y negro- de <b>Cartagena de Indias</b> en los 50, los atardeceres en <b>Taganga </b>y los retratos de <b>pescadores, recolectores de papa, mineros, llaneros </b>e <b>indígenas</b>. También me gustaron mucho sus imágenes más <b>abstractas </b>y <b>experimentales</b> en forma de construcciones, tuberías, rollos de metal, tanques y fábricas, y los retratos de artistas e intelectuales como <b>Frida Kahlo</b>, <b>Chagall</b>, <b>Neruda</b>, <b>Lucho Bermúdez, Walt Disney</b> o <b>Buñuel.</b></p>
<p>Si estáis por Bogotá no os perdáis esta exposición que lleva el título de <b>Leo Matiz, mirando al infinito </b>porque alguna vez el artista confesó: <b>“Me he salvado de los huracanes, de los volcanes nacientes, de los ríos que se salen de su curso, de los atentados. Pero yo no puedo dormir. He venido a ver el infinito”.</b></p>
<p>Podéis seguirme en mi<strong> <span style="color: #0000ff"><a href="http://colombiadeuna.blogspot.com/"><span style="color: #0000ff">blog</span></a></span></strong><span style="color: #0000ff">,</span> en <b>twitter @colombiadeuna</b> y ver más fotos de éste y de otros viajes en mi página de <span style="color: #0000ff"><a href="https://www.facebook.com/media/set/?set=a.460649903994548.106165.216066538452887&amp;type=3"><span style="color: #0000ff"><b>Facebook</b></span></a>.</span></p>
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		<title>Claudia, los escarabajos y Humboldt</title>
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		<pubDate>Tue, 07 May 2013 21:06:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>colombiadeuna</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;Claudia, tienes que verlo; es un animal grande, de color verde, muy fuerte y creo que ciego porque se estrella contra las ventanas&#8221;. Y vaya que sí lo vio porque su padre, imaginativo y soñador donde los haya, le envió no uno sino dos ejemplares machos de estos &#8220;extraños especímenes&#8221; que no eran otra cosa que escarabajos y que llegaron sin vida a su destino después de un largo viaje encerrados sin ventilación en [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div>
<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/05/07/487/sony-dsc-17/" rel="attachment wp-att-488"><img class="aligncenter  wp-image-488" alt="Claudia Alejandra Medina" src="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/files/2013/05/Claudia-Instituto-Humboldt-Colombia-de-una-679x1024.jpg" width="479" height="724" /></a></p>
<p style="text-align: left">&#8220;<b>Claudia,</b> tienes que verlo; es un <b>animal grande</b>, de color <b>verde</b>, muy <b>fuerte </b>y creo que <b>ciego </b>porque se estrella contra las ventanas&#8221;. Y vaya que sí lo vio porque su <b>padre, </b>imaginativo y soñador donde los haya, le envió no uno sino <b>dos ejemplares machos </b>de estos &#8220;extraños especímenes&#8221; que<b> </b>no eran otra cosa que<b> escarabajos y </b>que llegaron <b>sin vida </b>a su destino después de un largo viaje encerrados sin ventilación<b> </b>en un <b>minúsculo tubo de pastillas. Claudia Alejandra Medina </b>estudiaba entonces <b>biología </b>en <b>Cali </b>y después de este encuentro que le cambiaría la vida decidió realizar sus experimentos de <b>biofísica </b>con estos insectos así que se plantó en la vereda del <b>Valle del Cauca </b>-donde su padre era maestro y los había encontrado-, y después de no sé cuántas mediciones de velocidad y aceleración llegó a conclusiones científicas tan increíbles como que estos bichitos empujan <b>40 veces</b>, sí 40 veces, <b>su propio peso</b>. Empezó así una <b>larga </b>y <b>amorosa histori</b><b>a</b> de ya más de 22 años entre <b>Claudia</b> y los <b>escarabajos <span style="color: #0000ff"><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Coprofagia"><span style="color: #0000ff">coprófagos</span></a></span></b> -los que se alimentan de los excrementos de otros animales- que le ha llevado descubrir muchas <b>especies nuevas</b>, que han sido <b>bautizadas con su nombre</b>, y a convertirse en una de las <b>mayores especialistas del mundo</b> y en la <b>coordinadora científica de las colecciones </b>de la sede del<span style="color: #0000ff"> <b><a href="http://www.humboldt.org.co/iavh/"><span style="color: #0000ff">Instituto Humboldt</span></a></b></span> en su sede de <b>Villa de Leyva</b>, ubicado en un <b>monasterio </b>del siglo XVI de <b>precioso claustro </b>del que prometo escribir otro día.</p>
<p><b>¿Sabías que el 40 por ciento de las especies que existen en el planeta son escarabajos?</b> Pues así es y ya lo dijo hace años el británico <span style="color: #0000ff"><b><a href="http://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/haldane.htm"><span style="color: #0000ff">Haldane</span></a></b></span>, experto en biología evolutiva: <b>&#8220;Si Dios ha creado a todas las criaturas hay que reconocer que siente un extraordinario cariño por los escarabajos&#8221;. </b>Capricho o no divino los escarabajos -idolatrados por los egipcios- llevan millones de años sobre la tierra y existen más de <b>6.000 especies</b> de coprófagos de las que <b>400 </b>habitan en <b>Colombia</b>, según me contó <b>Claudia</b> que se define como una <b>investigadora reprogramada</b> interesada en <b>acercar y comunicar la ciencia, </b>que va resolviendo este <b>rompecabezas </b>pedacito a pedacito<b> </b>y que <b>sueña</b> con poder clasificar todas las especies de escarabajos coprógafos y conocer mejor sus <b>relaciones evolutivas</b>. <b>Te deseo toda la suerte del mundo, te la mereces. </b>Por cierto, <b>¿qué sabéis vosotros de escarabajos?</b></p>
</div>
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<p>Podéis seguirme en mi<span style="color: #0000ff"><strong> <a href="http://colombiadeuna.blogspot.com/"><span style="color: #0000ff">blog</span></a></strong>,</span> en <b>twitter @colombiadeuna</b> y ver más fotos de éste y de otros viajes en mi página de <span style="color: #0000ff"><a href="https://www.facebook.com/media/set/?set=a.460649903994548.106165.216066538452887&amp;type=3"><span style="color: #0000ff"><b>Facebook</b></span></a></span>.</p>
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		<title>Filigranas momposinas</title>
		<link>http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/05/02/filigranas-momposinas/</link>
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		<pubDate>Thu, 02 May 2013 12:16:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>colombiadeuna</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Te gusta la palabra filigrana? A mí me encanta; es sonora, elegante y hace volar mi imaginación hasta alguna recóndita calle del antiguo Damasco donde comenzó este refinado arte que más tarde llegaría a mi querido país, España, y desde allí, surcando los mares, hasta Mompox, ese mágico  e intemporal rincón colombiano a orillas del Magdalena en el que tantas veces se inspiró García Márquez. Siempre he sido un desastre para los trabajos manuales, paciencia desgraciadamente tengo bien poca y con la edad estoy [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div>
<p style="text-align: center"><b><a href="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/05/02/filigranas-momposinas/sony-dsc-16/" rel="attachment wp-att-482"><img class="aligncenter  wp-image-482" alt="Filigrana momposina" src="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/files/2013/05/Filigrana-momposina-Colombia-de-una-679x1024.jpg" width="479" height="824" /></a></b></p>
<p><b>¿Te gusta la palabra filigrana?</b> A mí me encanta; es <b>sonora</b>, <b>elegante </b>y hace <b>volar mi imaginación</b> hasta alguna <b>recóndita calle</b> del antiguo <b>Damasco </b>donde comenzó este <b>refinado arte</b> que más tarde llegaría a mi querido país, <b>España, </b>y desde allí, surcando los mares, hasta <span style="color: #0000ff"><b><a href="http://www.colombia.travel/es/turista-internacional/destino/destinos-recomendados-esta-semana/mompox"><span style="color: #0000ff">Mompox</span></a></b></span>, ese <b>mágico </b> e <b>intemporal rincón colombiano </b>a orillas del <b>Magdalena</b> en el que tantas veces se inspiró <b>García Márquez.</b></p>
</div>
<p>Siempre he sido un <b>desastre </b>para los <b>trabajos manuales</b>, <b>paciencia</b> desgraciadamente tengo bien poca y con la edad <b>estoy perdiendo </b>vista así que <b>mal fichaje</b> sería yo para trabajar en uno de esos <b>talleres momposinos</b> moldeando los <b>finísimos hilos de oro o plata </b>hasta conseguir una pieza como la de la foto. En <b>Mompox</b> la <span style="color: #0000ff"><b><a href="http://mompoxcolombia.blogspot.com/p/filigrana-momposina.html"><span style="color: #0000ff">filigrana</span></a></b></span> se trabaja como hace <b>cientos de años</b>, no hay <b>maquinaria nueva</b> ni <b>herramientas sofisticadas </b>y el <b>tintineo de los martillos</b> sigue sonando como antaño<b>. </b>El<b> oro </b>y la <b>plata </b>se funden y se aplanan hasta obtener unos <b>delgadísimos hilos </b>del <b>grosor de un cabello</b> que serán enrrollados en <b>forma de espirales</b> y <b>hábilmente encajados</b> dentro de un marco hasta convertirse en delicadas <b>lágrimas,</b> <b>corazones</b>, <b>mariposas</b>,<b> pescaditos</b>, <b>flores</b>, <b>caracoles </b>que harán incluso más bellas a muchas mujeres. <b>¿Precioso trabajo, verdad?</b></p>
<p>Podéis seguirme en mi<span style="color: #0000ff"> <strong><a href="https://www.facebook.com/pages/Colombia-de-una/216066538452887"><span style="color: #0000ff">blog</span></a>,</strong></span> en <b>twitter @colombiadeuna</b> y ver más fotos de éste y de otros viajes en mi página de <span style="color: #0000ff"><a href="https://www.facebook.com/media/set/?set=a.460649903994548.106165.216066538452887&amp;type=3"><span style="color: #0000ff"><b>Facebook</b></span></a></span>.</p>
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		<title>Sabiduría arhuaca</title>
		<link>http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/04/28/sabiduria-arhuaca-2/</link>
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		<pubDate>Sun, 28 Apr 2013 11:24:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>colombiadeuna</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>

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		<description><![CDATA[La conocí en su casa a orillas del río Palomino, en plena Sierra Nevada de Santa Marta, a dos horas y media caminando desde el pueblo más cercano. Estaba acompañada de su hija y sus nietos, inmaculadamente vestida como dicta la tradición arhuaca, descalza, con su hermosa cabellera color azabache y sus collares. No hablamos; sólo nos saludamos y ella desapareció. Al poco la vi sentarse en un rincón de la vivienda, todavía [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/04/28/sabiduria-arhuaca/sony-dsc-14/" rel="attachment wp-att-470"><img class="aligncenter  wp-image-470" alt="Mujer arhuaca" src="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/files/2013/04/Indígena-arhuaca-Colombia-de-una-679x1024.jpg" width="475" height="824" /></a></p>
<p>La conocí en <b>su casa</b> a orillas del <b>río Palomino</b>, en plena <b><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sierra_Nevada_de_Santa_Marta"><span style="color: #0000ff">Sierra Nevada de Santa Marta</span></a></b>, a dos horas y media caminando desde el pueblo más cercano. Estaba acompañada de su <b>hija</b> y sus <b>nietos</b>, <b>inmaculadamente vestida </b>como dicta la <b>tradición <a href="http://www.todacolombia.com/etnias/gruposindigenas/arhuaco.html"><span style="color: #0000ff">arhuaca</span></a>, descalza, </b>con su <b>hermosa cabellera</b> color azabache y sus <b>collares</b>. No hablamos; sólo <b>nos saludamos </b>y ella desapareció. Al poco la vi sentarse en un <b>rincón de la vivienda</b>, todavía alumbrado por la luz del sol que se colaba por las rendijas, y <b>me acerqué</b>; me coloqué a su lado y permanecí en silencio mientras la veía <b>desenredar el hilo </b>con el que estas mujeres tejen desde niñas sus <b>mochilas</b> (foto de abajo). Así estuve un buen rato, admirada de su <b>habilidad </b>y <b>destreza</b>, hasta que al final le pedí <b>permiso para fotografiarla</b> y aceptó. Y entonces, como por <b>arte de magia</b>, se rompió el hielo y <b>empezamos a hablar </b>mientras ella no dejaba de hacer rodar los carretes de hilo por sus piernas y movía sus brazos de un sitio a otro sin parar; <b>Lo confieso, me hubiera quedado horas y horas a su lado, en su casita apartada del mundo, aprendiendo a tejer, a escuchar y a vivir en paz.</b></p>
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<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/04/28/sabiduria-arhuaca-2/sony-dsc-15/" rel="attachment wp-att-478"><img class="aligncenter  wp-image-478" alt="Mochila arhuaca" src="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/files/2013/04/Mochila-arhuaca-Colombia-de-una-300x199.jpg" width="500" height="400" /></a></p>
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		<title>El río Palomino</title>
		<link>http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/04/24/el-rio-palomino/</link>
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		<pubDate>Wed, 24 Apr 2013 13:55:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>colombiadeuna</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[río Palomino]]></category>
		<category><![CDATA[Sierra Nevada de Santa Marta]]></category>

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		<description><![CDATA[No sé lo que tiene que ser vivir a orillas de un río así; levantarte bien temprano y darte un delicioso baño en sus limpias y templadas aguas; irte a hacer tus cosas y regresar más tarde a sumergirte de nuevo. Vivo en Bogotá pero estoy segura que algún día me retiraré a un lugar como éste, apartado del mundo, y sé que lo conseguiré porque es [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div>
<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/04/24/el-rio-palomino/palomino-colombia-de-una/" rel="attachment wp-att-463"><img class="aligncenter  wp-image-463" alt="Río Palomino Guajira colombiana" src="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/files/2013/04/Palomino-Colombia-de-una-300x300.jpg" width="400" height="400" /></a></p>
<p style="text-align: left">No sé lo que tiene que ser <b>vivir a orillas de un río</b> así; <b>levantarte bien temprano </b>y darte un <b>delicioso baño</b> en sus limpias y templadas aguas; irte a <b>hacer tus cosas </b>y regresar más tarde a <b>sumergirte de nuevo</b>. Vivo en <b>Bogotá</b> pero estoy segura que algún día me retiraré a un lugar como éste, <b>apartado del mundo</b>, y sé que lo conseguiré porque es lo que <b>deseo con todo mi corazón</b> y los <b>deseos</b> <b>siempre se cumplen</b>.</p>
</div>
<div>
<p>Este río se llama <b>Palomino</b> y nace en la colombiana <b><span style="color: #0000ff"><a href="http://www.parquesnacionales.gov.co/PNN/portel/libreria/php/decide.php?patron=01.022924"><span style="color: #0000ff">Sierra Nevada de Santa Marta</span></a></span>, Reserva de la Biosfera</b>, <b>Patrimonio de la Humanidad </b>y la <b>única en todo el mundo</b> al lado del mar que tiene <b>nieves perpetuas</b> durante todo el año; desemboca en el <b>Caribe</b> y cuentan que lleva el nombre de un <b>sanguinario guerrero español</b> que se ahogó en él. Pero bueno, eso es lo que dicen.</p>
</div>
<div>
<p>Qué <b>bendita sensación </b>la de<b> flotar en sus aguas</b>, dejarte llevar por la <b>corriente</b> -suave en esta época del año- y con los <b>ojos cerrados</b>, como yo hice, disfrutar de los <b>sonidos de la selva</b>, el <b>viento</b>, la <b>ropa</b> al golpear las piedras cuando la están lavando, las risas de los<b> niños indígenas </b>y, sobre todo, de esa <b>profunda y poderosa calma </b>que emana en este lugar <b>acariciado por la gracia divina.</b></p>
<p>Podéis seguirme en mi <span style="color: #0000ff"><strong><a href="http://colombiadeuna.blogspot.com/"><span style="color: #0000ff">blog</span></a></strong></span>, en <b>twitter @colombiadeuna</b> y ver más fotos de éste y de otros viajes en mi página de <a href="https://www.facebook.com/media/set/?set=a.460649903994548.106165.216066538452887&amp;type=3"><b>Facebook</b></a>.</p>
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		<item>
		<title>Fredy y su Willys</title>
		<link>http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/04/23/fredy-y-su-willys/</link>
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		<pubDate>Tue, 23 Apr 2013 12:00:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>colombiadeuna</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160;  ¿Cuántas personas caben en un Willys? Todas las que puedan poner su dedo gordo en el piso del carro. ¿Y cuánta gente ha llegado a subir al suyo? le pregunto a Fredy mientras Maite, Pep, Arturo y yo damos un delicioso paseo por los cafetales encaramados, y nunca mejor dicho, a esta fiera de las carreteras: Veintiseis -me dice-; aquí se acomoda a todo el que quiera subir. Fredy [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"><b><a href="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/04/23/fredy-y-su-willys/jeep-willys-colombia-de-una/" rel="attachment wp-att-455"><img class="aligncenter  wp-image-455" alt="Jeep Willys Colombia de una" src="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/files/2013/04/Jeep-Willys-Colombia-de-una-300x199.jpg" width="525" height="390" /></a></b></p>
<p> <b>¿Cuántas personas caben en un Willys?</b> Todas las que puedan poner su <b>dedo gordo</b> en el piso del carro. <b>¿Y cuánta gente ha llegado a subir al suyo?</b> le pregunto a <b>Fredy</b> mientras <b>Maite</b>, <b>Pep</b>, <b>Arturo </b>y yo damos un <b>delicioso paseo</b> por los cafetales encaramados, y nunca mejor dicho, a esta fiera de las carreteras: <b>Veintiseis</b> -me dice-; aquí se acomoda a todo el que quiera subir. Fredy aprendió a conducir con <b>8 años</b>, si 8 años; ahora tiene 33 y cuida como la niña de sus ojos a su <b>Willys rojo modelo 56</b> que lleva el nombre de su hijo <b>Juancho </b>que por cierto, y siguiendo la tradición familiar, aprendió a manejar, como dicen aquí, con sólo 10 años.</p>
<p>Anécdotas de su <b>Willys</b>, <b>Fredy</b> tiene miles como cuando se lo llevó de trasteo hasta <b>Ipiales</b>, frontera con <b>Ecuador</b>, cargado con una <b>cama</b>, <b>armario</b>, <b>menaje de cocina</b>, <b>sillas</b>, <b>mesas</b>, <b>dos niños</b>, <b>dos adultos </b>y tres gallinas. ¿Qué cuanto tarde?, me dice, <b>8 días </b>y <b>8 noches</b>; fue tan cansado que no lo volvería a hacer en mi vida. Le pregunto a Fredy que es lo<b> que más le gusta en el mundo y me contesta de seguido: los carros.</b> ¿Y cuál es el mejor del mercado? El <b>Willys</b>, me dice, es lo máximo.</p>
<div>
<p>Pocos coches han resistido a tantos años y a tantas cargas como éste de pequeño tamaño, peso ligero, gran fuerza y tracción a las cuatro ruedas fabricado en <b>Estados Unidos</b> durante la <b>Segunda Guerra Mundial</b> y que llegó a <b>Colombia </b>en los años <b>cincuenta </b>cuando el gobierno de <b>Rojas Pinilla</b> importó 1.000 de ellos para incentivar el desarrollo campesino. En el <b>eje cafetero</b> son todo un <b>símbolo nacional</b> y también se los conoce con el nombre de <b>yipaos</b>. Lo mismo sirven para transportar descomunales <b>cargas de café</b> -como los 25 sacos de 40 kilos cada uno que caben en el de Fredy-, <b>arroz</b>, <b>plátanos</b>, <b>bombas de agua, abono, material de construcción</b> o <b>pasajeros</b>.</p>
</div>
<div>
<p><b>Qué delicia</b> por estas <b>vereda</b>s entre plantas de <b>café, frijoles, lulos, bananos, granadillas, yucas, maracuyás y aguacates</b> encima de uno de estos coches del que alguien alguna vez dijo que es <b>fiel como un perro, ágil como una cabra y solidó como una mula.</b></p>
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</div>
<div>
<div><b> </b></div>
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		<item>
		<title>El mamo kogui del corazón del mundo</title>
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		<pubDate>Mon, 22 Apr 2013 17:47:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>colombiadeuna</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[mamo kogui]]></category>
		<category><![CDATA[Sierra Nevada de Santa Marta]]></category>
		<category><![CDATA[Tayrona]]></category>
		<category><![CDATA[Unique Colombia]]></category>

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		<description><![CDATA[Estuve con mi sobrino Abe en el centro y corazón de mundo o por lo menos así llaman los koguis -uno de los 83 grupos indígenas reconocidos por la constitución colombiana- a la Sierra de Santa Marta, la única montaña nevada del mundo a orillas de un océano y también la más alta. Ellos -junto a los arhuacos, arsarios y kankuamos- son los Hermanos Mayores e hijos de la madre universal y [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/2013/04/22/el-mamo-kogui-del-corazon-del-mundo/sony-dsc-13/" rel="attachment wp-att-448"><img class="aligncenter size-large wp-image-448" alt="Mamo kogui" src="http://blogs.elespectador.com/colombiadeuna/files/2013/04/Mamo-kogui-colombia-de-una-679x1024.jpg" width="679" height="1024" /></a></p>
<p>Estuve con mi <b>sobrino Abe </b>en el <b>centro y corazón de mundo</b> o por lo menos así llaman los <b>koguis</b> -uno de los <b>83 grupos indígenas</b> reconocidos por la constitución colombiana- a la <b><a href="http://www.prosierra.org/">Sierra de Santa Marta</a>, </b>la única montaña nevada del mundo a orillas de un océano y también la más alta. Ellos -junto a los <b>arhuacos</b>, <b>arsarios </b>y <b>kankuamos-</b> son los <b>Hermanos Mayores </b>e hijos de la madre universal y tienen el compromiso de velar por el <b>equilibrio </b>entre las fuerzas del Universo, la vida y los humanos. El resto de mortales somos los <b>Hermanos Menores,</b> desterrados de esas tierras hace miles de años por no respetar a la <b>Madre Tierra</b>.</p>
<p>Para los koguis la <b>Sierra</b> es una representación del <b>cuerpo: </b>los <b>picos nevados</b> -donde nacieron los primeros hombres- son la cabeza, por eso los hermanos mayores son el pensamiento que cuida la naturaleza y sostiene el equilibrio del corazón del Planeta; el <b>agua y las laguna</b>s, el corazón; los <b>ríos </b>representan las venas; los <b>árboles</b>, el cabello y la <b>tierra</b>, los músculos. Qué bella forma de interpretar el mundo.</p>
<p>El que veis en las fotos es el <b>mamo</b>, máxima autoridad de estos <b>Hijos del Jaguar</b> y descendientes de la antigua <b>cultura tayrona</b>-, escogido desde su nacimiento. A través de profundas <b>meditacione</b>s -en las que aseguran comunicarse con las plantas, animales y otros seres vivos-, <b>ayunos </b>de varios días y <b>ofrendas</b>, ayudan a crear el <b>balance</b> y la <b>armonía</b> necesaria para el mundo. Nos lo encontramos en un poblado a dos horas y media de camino a pie desde <b>Palomino</b> hasta donde subimos acompañado de <b>Joana Casas, </b>una guía muy especial que, con la gente de <b><a href="http://www.uniquecolombia.com/">Unique Colombia</a>, </b>tiene un <b>permiso especial</b> para llegar hasta este lugar.</p>
<p>El mamo estaba en su día de oración; le pedí <b>sentarme a su lado</b> y me lo permitió pero fuera del <b>círculo sagrado</b>. Intenté <b>charlar </b>un rato con él pero no fue posible; tan sólo conseguí que me preguntara mi nombre mientras me miraba profundamente con sus ojos negros y <b>mambeaba</b> y <b>mambeaba</b>. <b>Mambea</b>r es un ritual de suma importancia para los koguis. La <b>hoja de jayo</b> -hoja de coca- es recolectada y tostada por las mujeres. Los hombres introducen en el <b>poporo</b> <b>de calabazo</b> -lo que veis que lleva el mamo en sus manos- la raspadura de cal extraída de las conchas de mar, con un palo sacan la cal de la semilla y lo llevan a la boca del lado donde están masticando las hojas de coca. Esta combinación del poporo y el mambeo al encajar el palo en la semilla acompañado de la coca significa para ellos la <b>creación universal</b>, a partir de la unión entre lo <b>femenino</b> y lo <b>masculino</b>; el <b>poporo</b> o semilla donde está la cal representa el <b>útero</b>, lo <b>femenino</b>; el <b>palo</b> con el que se extrae la cal para luego combinarla con la coca es lo <b>masculino</b>, el <b>falo</b>; y la<b> coca</b>, la planta sagrada que permite la <b>conexión con la fuerza creadora</b>. <b>Esta mezcla,</b> dicen, <b>reposa el corazón</b>, baja la <b>frecuencia cardiaca</b> y permite un <b>estado de calma </b>que abre el <b>pensamiento</b>.</p>
<p>Permanecimos junto a él unos minutos en <b>completo silencio</b> sin perdernos un detalle; no se <b>oía un alma </b>y se <b>respiraba una paz infinita. </b>El <b>encuentro fue increíble</b>; estoy segura que mi sobrino y yo <b>no lo olvidaremos en la vida</b> y soy consciente de que fuimos unos <b>auténticos privilegiados</b>.</p>
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