El Hilo de Ariadna

Archivo agosto 2011

Publicado el Berta Lucia Estrada Estrada

1911-2011, CIEN AÑOS DE LUCHAS Y REIVINDICACIONES DE LA MUJER

Clara-Zetkin.jpgEn estas últimos días hemos escuchado a la senadora Liliana Rendón dar una serie de afirmaciones que demuestran hasta que punto una persona que ha pasado por una universidad, y que ha llegado a ocupar un puesto de tanta importancia como es el de congresista, no acaba de entender que si ello ha sido posible es gracias a las luchas de millones de mujeres que la han antecedido y que han hecho cambiar la legislación patriarcal y machista que impedía la educación superior para la mujer. Sus declaraciones “soy femenina, pero no feminista”, entre otras bastante desafortunadas, sólo reflejan el desconocimiento que muchas mujeres colombianas tienen sobre el feminismo y como siguen perpetuando desde sus hogares el machismo que tanto daño nos ha causado. Para la muestra pienso en un artículo publicado en la revista Carrusel del diario eltiempo.com (20.02.2011), en el que se resaltaba la siguiente afirmación: “No son feministas que buscan reivindicarse frente al mundo apabullante de los hombres”), frase escrita con relación a cinco escritoras de un nuevo género al que han denominado “chik lit”, y del cual haría parte Isabella Santo Domingo. No sé si ella es antifeminista, lo que sí sé es que yo siempre me he considerado feminista, sin que me avergüence de ello o lo oculte. Por el contrario, he tratado que mi postura sea de carácter público, puesto que considero que la reflexión sobre la condición femenina y la investigación sobre su historia, son necesarias a la hora de entender el complejo mundo en el que vivimos. El desconocimiento de la historia nos condena a repetir infinitamente los mismos errores y las mismas injusticias. El desconocimiento del pasado nos impide comprender el presente, e impide, igualmente, que nos proyectemos al futuro. No en vano se dice “que él que ignora el pasado, está condenado a repetirlo”. Y la historia de la humanidad, léase historia política, social, religiosa, económica, artística, cultural, está viciada de argumentos y posiciones que dejan por fuera la visión del mundo de la mujer; como si ella simplemente no existiera, o no pensara, o no trabajara. Y creer en este mito es ignorar una serie de acontecimientos que han hecho posible que la mujer occidental participe hoy en día en procesos políticos, culturales, educativos, o científicos, entre otros. Si hoy en día la mujer puede votar, elegir sus gobernantes, o ser elegida; si puede decidir cuántos hijos tener y cuándo, es gracias a las luchas que llevaron mujeres como Clara Zetkin (1857-1933-sufragista y de quien hablaré más tarde), o Margaret Sanger (1879-1966) quien había ejercido como enfermera en la primera guerra mundial y que luchaba por dar a conocer a las mujeres las ventajas de la planificación familiar. Gracias a ella es que hoy en día gozamos de la píldora anticonceptiva, puesto que financió la investigación llevada a cabo por el Dr. Gregory Pincus; investigación que hizo posible la creación de la píldora anticonceptiva y que salió al mercado en 1965, la misma que cambiaría para siempre la vida de millones de mujeresY estoy segura la vida de la Sra. Rendón. Ver post completo.
Publicado el Berta Lucia Estrada Estrada

CLAUDE MONET Y CHAÏM SOUTINE

mujer-150x150.jpg(Visita realizada al Museo de L’Orangerie el 23 de mayo de 2010) Aunque he visitado varias veces el Museo Jeu de Paume, nunca había ido a L’Orangerie, su gemelo. Ambos museos están situados en el Jardín de las Tullerías. París es una ciudad infinita, culturalmente hablando, por lo que siempre nos sorprende. Siempre tiene algo para mostrarnos, nunca acabamos de descubrirla por completo; ni siquiera los parisinos la conocen a fondo; así que no me ruborizo al decir que es sólo el año pasado que descubrí el Museo en cuestión y las maravillas que alberga en su interior. El Museo de L’Orangerie, conocido también con el apelativo de la Capilla Sixtina del Impresionismo, expone desde 1927 “Las Ninfeas” de Claude Monet (1846-1926). La sala fue especialmente adecuada para estas inmensas pinturas, ya que Monet las legó al Estado francés con la condición de exponerlas en un lugar permanente.Ver post completo.