Líneas de arena

Publicado el Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)

Carmen Balcells, santa patrona de los agentes literarios

Carmen Balcells

 

Carmen Balcells, quien acaba de fallecer, fue la mecha detonante de un boom que estremeció la literatura universal, pero además reinventó una profesión que va de la mano con la del escritor, con tanto mérito que sin ser religiosa podría ser llevada a los altares para ser designada santa patrona de los agentes literarios.

El gran legado de América Latina para el mundo en el siglo XX fue lo literario. Aunque en lo socio-político hubo revueltas y revolcones, la real y única revolución exitosa se dio en el plano de las letras. Los escritores latinoamericanos pusieron en la imaginación de los lectores de todo el mundo un continente que hasta el momento era percibido como un territorio vasto y ordinario, algo inefable entre ignorado e ignorante. Suelo fértil para caudillos políticos de los extremos ideológicos, en ocasiones hábiles con la palabra hablada, pero afortunadamente también un espacio propicio para los artesanos de la palabra pensada.

GarciaMarquez-644x362-300x175

Gracias a Carmen Balcells, Barcelona se convirtió en la sede de la embajada de la literatura latinoamericana para Europa y el mundo entero, todo desde la oficina que la agente literaria tenía en la ciudad condal. Al leer las impresiones de los escritores que fueron representados por la señora Balcells en la hora de su muerte, todos los epítetos la acercan a la figura de la madre. En lo exigente, en lo implacable, pero también en lo sabia y solidaria. Una matrona que se inmiscuía en la vida personal de sus representados, para garantizar sus intereses. Una mujer que manejaba los números de los creadores de letras.

Sin duda, la señora Balcells llevó la imagen del agente literario a un alto pedestal, no solo por ser la impulsora de aquella generación de escritores latinoamericanos y españoles que lograron inyectar nuevos aires a la literatura. El mérito de Carmen Balcells fue convertir la figura del agente literario en mucho más que una promotora de autores, para convertirse en aguerrida defensora de los derechos de quien se gana la vida con el sudor de la tinta que emana la pluma o la máquina y los diez dedos que la impulsan. Al velar con tanto escrúpulo y vehemencia por los derechos de los escritores, terminó profesionalizando su trabajo, dándole una importancia no antes vista.

Carmen Balcells a la hora de negociar los contratos de sus escritores representados con las editoriales, siempre buscó las mejores condiciones para ellos, por lo cual, los dueños de las casas editoras no le profesaban el mayor de los cariños, pero sí el mejor de los respetos. Una mujer que se formó así misma, quien a pesar de no contar con una educación sofisticada, convirtió los libros y sus autores, en el motivo y razón de su propia existencia.

Doña Carmen a la hora de entregar cuentas en el cielo literario, seguramente a los Santos Patronos de los escritores, Santa Teresa de Jesús y San Francisco de Sales, podrá entregarles su portafolio con seis premios Nobel, incluyendo a un genio llamado Gabriel García Márquez, quien debe estar esperándola en ese paraíso con forma de biblioteca que imaginó Borges y no en el infierno donde quisieron enviarlo algunos mediocres políticos.

Carmen y Gabo

Con semejante currículo,  no sería extraño que a Carmen Balcells la designaran Santa Patrona de los Agentes Literarios. Descanse en paz, ojalá con un buen libro.

Dixon Acosta Medellín

En Twitter sin agente literario: @dixonmedellin

Comentarios