Hablando China

Publicado el linahuang

Hierba, granos y peces: algo de historia y cultura de Suzhou, China

Las primeras impresiones que tuve  de Suzhou fueron la calma y el silencio, por contraste con otras ciudades chinas. La falta de automóviles y la presencia de canales de agua formaban un paisaje distinto, o al menos así me pareció cuando la visité, en el año 2012.Entre los recuerdos más vivos están las hortensias de diversos colores plantadas en las estructuras circulares, los puentes de arco y las rocas de sus jardines; todos concebidos con detalle buscando una atmósfera de meditación .Los vendedores que fabricaban dragones y animales de azúcar y las tiendas de seda llenaban las calles alrededor de los canales de esta ciudad que los europeos compararon con Venecia. Una Venecia llena de color y movimiento, de recién casados que se tomaban la foto de matrimonio y bici-taxis que recorrían las callecitas con sus turistas. No había, a fin de cuentas, carros en Suzhou, aparte del metro.

Pero lo más bello fue la noche; la vista de la pagoda budista de Beisi, la magia de la luz que inundaba los canales y hasta la vista de un artista de ópera maquillándose en la oscuridad,al asomarnos con mi acompañante en la ventana de una de las casas. Caminar y comer allí al atardecer producía un efecto de ensueño; coincidimos en que era imposible escribir porque habríamos tenido que apartar la vista del lugar en el que parecía que alguien nos estuviera escribiendo.

“El primer mes llega con el tendido de los arados

el segundo mes, con la medida de los campos

Los días de primavera nos brindan la tibieza del sol

y el canto de las oropéndolas

Muchachas cargando hondas canastas

van a lo largo de estrechos caminos

buscan jóvenes hojas de morera

 

En el mes del gusano de seda segamos los árboles de morera

tomamos  nuestras hachas

para cortar las más altas ramas

arrancamos las más jóvenes de sus hojas

En el séptimo mes los alcaudones gritan

durante el octavo mes solemos hilar

la seda negra y amarilla”

Este poema sobre Suzhou fue escrito Fang Chengda, uno de los tantos poetas de la dinastía Song.

Destacada en la historia

Según un dicho chino “En el cielo está en el paraíso y en la tierra Suzhou y Hangzhou”. Registros del reinado mongol indican que “la belleza de Suzhou deja atónita a la gente”. Famosa por sus paisajes,  cultura y belleza de sus mujeres, la ciudad, antiguamente llamada Wu, adquirió su nuevo nombre durante la dinastía Zhou porque el antiguo caracter de “Su”, evocaba hierba, peces y granos, indicadores de armonía y benevolencia entre los hombres.

Suzhou no  fue ajena a las continuas conquistas y períodos de agitación y revuelta que han caracterizado la historia de China. Sin embargo, fue durante la dinastía Sui, cuando se construyó el gran Canal (Da Yunhe) para unir el Sur y el Norte de China, que esta ciudad se volvió de importancia estratégica.Para la época de la dinastía Song, en ella se concentraba buena parte de la industria y el comercio chinos; y era en especial, famosa por su seda, aunque también por su gran número de letrados, gracias a la apertura de templos y colegios confucianos para funcionarios por parte del ministro Fang Zhongyang en el año 1035.

En 1235 comenzó el control de China por parte de los mongoles y el viajero Marco Polo decía de ella en 1276: “Suzhou es una ciudad muy grande y noble. La gente es idólatra,  se encuentra sujeta al Gran Kan y tiene  papel moneda. Poseen seda en gran cantidades, a partir de la cual producen brocado y otros implementos, y viven de la manufactura y el comercio”.

Después de 1367, tras el comienzo de la dinastía Ming, Suzhou volvió a vivir una época de esplendor. Se convirtió en centro administrativo del sur de China, en importante centro de artesanía, comercio e intercambio de alimentos y de cultura. Fue a partir de esa dinastía que comenzó, además, a aparecer registrada como una de las ciudades con mayor belleza en sus paisajes. Durante Ming y Qing, también comenzaron a tener gran apogeo sus ciento setenta jardines, construidos según los conceptos armónicos del yin y yang y que inicialmente, funcionaban como residencias privadas de funcionarios.

Hoy en día, la ciudad conserva sesenta de estos jardines, muchos de los cuales se han vuelto públicos; además de lugares históricos como el Museo de la Seda.

Continuará con: Cultura de Suzhou: Los Pinghua: tradición oral. 

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