Conspirando por un mundo mejor

Publicado el Yolima Vargas Garzón @yoligrilla

No más subsidios para la Agroindustria

La silla vacía sacó una nota divulgando el resultado de un informe del Banco Interamericano de Desarrollo – BID, en el que se sugiere a los países de Latinoamérica prepararse para ser la despensa mundial de alimentos.

Para lograrlo, advierten en La Silla Vacía, el modelo a seguir aconsejado por el BID es no dar subsidios a pequeños campesinos, lo cuál resulta muy polémico en medio de un paro agrario que le exige al gobierno subsidios para que los campesinos logren, si acaso, sobrevivir a los muy mal negociados Tratados de Libre Comercio – TLC firmados por el gobierno del presidente Santos con USA y la Unión Europea.

Tractor arrasando finca campesina y convirtiéndola en Industria.

La firma de estos tratados fue otro de los consejos que le dio a Colombia el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Pero con el consejo surgen muchas preguntas: ¿Por qué Latinoamérica, o en específico Colombia, tiene que poner en riesgo la economía campesina y la fertilidad de sus suelos para ser la despensa agroindustrial de los países del mundo que desperdician casi la mitad de los alimentos que produce el planeta? ¿Será cierto que la Agroindustria es más eficiente en la producción de alimentos que la economía campesina? Algunas de estas respuestas están resumidas en la siguiente reseña sobre el trabajo de Miguel Altieri y y Marc Dufumier.

Agroecología, agronegocio y crisis alimentaria.

En el mundo hay aproximadamente 1.500 millones de campesinos que ocupan unas 380 millones de fincas, que ocupan el 20% de las tierras, pero ellos producen el 50% de los alimentos que se están consumiendo en este momento en el mundo. (La agricultura industrial solamente produce 30% de los alimentos con el 80% del área agrícola). De esos campesinos, 50% practican agroecología. O sea, están produciendo el 25% de la comida del mundo, en un 10% de las tierras agrarias. Imaginen si esta gente tuviera el 50% de las tierras a través de un proceso de reforma agraria: estarían produciendo comida en forma abundantísima, con excedente incluso”.

Es importante aclarar que el problema de hambre en el mundo no se debe a una baja producción de los alimentos, por el contrario hoy en el planeta se produce tanta comida como para alimentar a la población estimada para el 2050, pero la mayor parte de esta producción termina en las basuras.

Algunos consideramos que el problema mundial del hambre está más relacionado al modelo económico: al monopolio de la alimentación en manos de multinacionales como Bayern, Dupont, Cargil o Monsanto, que especulan con los alimentos y manejan el mercado para maximizar sus ganancias, así esto implique que los pobres del mundo pasen hambre.

Es por esto que muchos plantean como una alternativa a la lucha contra el hambre, que los pueblos sean capaces de producir sus propios alimentos, fortaleciendo las economías campesinas y disminuyendo su dependencia de la oferta y precios impuestos por multinacionales.

El otro modelo, el de subsidiar a los campesinos en lugar de a la Agroindustria

Antes de seguir al pie de la letra los consejos del BID como nos sugiere La Silla Vacía, es interesante conocer otro tipo de consejos como los de la OXFAM, que a través de una campaña, por ahora solo para Alemania, le pide a los ciudadanos exigir a su gobierno que detenga los subsidios que le dan a la Agroindustria, pues ésta genera mucha contaminación y además amenaza con exterminar la economía de campesinos y campesinas de Alemania y del mundo.

No deje de ver el video de la campaña, aunque está en alemán he preparado una pequeña traducción para usted.

Después de verlo es inevitable reflexionar: los gobiernos de USA y la Unión Europea han hecho un trato con las multinacionales de la Agroindustria, dentro del cuál se les garantiza la entrega de nuestro mercado, se les dan subsidios, nos obligan a firmar TLC y de paso, nos “aconsejan” no subsidiar a los campesinos, pero en cambio sí entregarles a estas transnacionales grandes extensiones de tierra, como por ejemplo el Vichada. Los defensores del modelo alegarán que hay que entregarles baldíos y tierra colombiana a estos monopolios a cambio de trabajos, que usualmente son miserables e incomparables a la dignidad campesina.

(Traducción propia)

El 40% de la población mundial vive de la agricultura. La mayoría son campesinos y campesinas, de los cuáles el 85% se encargan de reproducir sus propias semillas, no desgastan la fertilidad de los suelos, respetan la biodiversidad y producen alimentos orgánicos.

Y aunque se encuentran en una situación desfavorable, producen una gran proporción de nuestro alimento.

Con el apoyo adecuado, los campesinos y campesinas podrían producir suficiente comida para el crecimiento estimado de la población mundial. Esta sería una gran esperanza para el desarrollo sostenible, producción de alimentos saludables y de paso disminuir la pobreza y hambre del mundo.

Paradójicamente, los campesinos y campesinas ahora pasan hambre. Ellos llevan décadas abandonados por los Estados y además han sido discriminados, incluso por el Gobierno Federal de Alemania y su Ministerio de Desarrollo, que nos ofrecen una nueva “solución” en la lucha contra el hambre.

En el marco de la cooperación entre el gobierno alemán y sus socios de la industria alimenticia o mejor llamada la “Nueva alianza del G8”, conformada por grandes Multinacionales como Bayern, BASF o Monsanto. Esta alianza sirve a los intereses económicos de estas transnacionales, que han pedido que se les abran nuevos mercados de tierra y derechos para adquirirla, asegurándoles así maximizar sus ganancias, todo esto bajo la fachada de la lucha contra el hambre en la que los campesinos y campesinas están excluidos, de este modo serán arrasados por estas grandes multinacionales.

Así es que nuestro gobierno, con el dinero de nuestros impuestos le está dando subsidios para este peligroso modelo industrial. Pero esta tendencia podría cambiar si nosotros le pedimos a nuestro gobierno PARAR los subsidios para la Agroindustria: súmese a esta campaña: Hipervínculo para firmar petición.

Ñapa: Dentro del comité directivo que desarrolló el informe del BID, reconocidas multinacionales de la Agroindustria que nombré como: Monsanto (Coca Cola), Dupont, Dow y otras.

Multinacionales de la Agroindustria que son parte del comité directivo del informe del BID. Las más relevantes son Monsanto, Dupont, Dow, Unilever y otras.

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