Cinefilia y otras aberraciones audiovisuales

Publicado el tcorredor

Música de cámara (de cámara de cine)

¿Qué es una Polariod? —me preguntó hace casi tres décadas mi gran amigo Juan Manuel después de leer la letra de una canción de Soda Stereo que en su cuaderno cuadriculado le acababa de copiar para matar el tiempo en una aburrida clase de algebra.

Sabía la respuesta porque en esos días, hace casi tres décadas, descifrar la letra de una canción de Soda Stereo era una aventura, una competencia entre amigos por ser el primero en descubrir el significado de eso que cantábamos pero no entendíamos. Eran épocas de enciclopedia Quillet, Temática y Pequeño Larousse Ilustrado, cuando cualquier duda quedaba muy lejos de un doble click y las respuestas estaban ordenadas alfabéticamente en los anaqueles de la biblioteca.

En esos días, hace casi tres décadas, decidí hacer la tarea de preguntarle todo a las canciones que oía, y la música me respondió con términos audiovisuales que, una voz en off y un ruido blanco no eran, aunque parecieran,  juegos de los psicoactivos delirios de Cerati, sino en mi caso, parte del camino que desde ahí no paro de recorrer; el de amar ver imágenes proyectadas y hacer imágenes para proyectar.

Un quince de mayo como hoy, pero justo un año atrás, se detuvo la mano que escribía sonidos, se calló la voz que cantaba imágenes y como en la letra de una de sus canciones, el metrónomo de dios puso el tiempo en suspensión. Cerati, muerto en vida o viviendo la muerte, seguirá siendo lo mejor de la banda sonora de este guión que todos los días me despierto a interpretar, sonará en mis imágenes retro, en cada déjà vu y será parte de mis recuerdos del futuro.

© Tomás Corredor

Bogotá / mayo 15 de 2011

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