Catrecillo

Publicado el Ana Cristina Vélez

Cultivo de ojos

Créanlo o no, un grupo de japoneses del Centro para el Desarrollo de la Biología, en Kobe, ha logrado hacer crecer en el laboratorio células de retinas humana y de ratones. Este avance científico tendrá una gran repercusión en la cura de muchos tipos de enfermedades de la visión, como la retinitis pigmentosa.

En el crecimiento embrionario, de simples células se llega a órganos complejos. Es misteriosa la forma como la célula se va dividiendo, diferenciando y especializando hasta formar todos los distintos órganos del cuerpo. El proceso tiene que seguir unas instrucciones muy precisas, pues la complejidad de las funciones desempeñadas por los órganos las requieren. Toda esta nueva investigación surge de muchas investigaciones previas con células madres. Las células madres pueden derivar hacia células de la retina. La retina, dentro del ojo, toma la luz del mundo de afuera y la convierte en señales eléctricas y químicas, que el cerebro sabe identificar.

Lo que el grupo de japoneses hace en el laboratorio es mandar señales químicas a células embrionarias madres para que se conviertan en una retina completa, incluyendo su forma. Se inventaron una manera de superar el cultivo bidimensional. Las células de cultivo flotan en una solución, y al hacerlo, se pueden comunicar en todas las direcciones con las otras células. Al método lo llaman SFEBq (S-suero, F- libre, F flotante cultivo, de cuerpos embrionarios, B de Body, agregados con reagregación rápida, q de quick: rápido). Una vez el equipo logró que un grupo de células conformaran una esfera, han intentado que se produzcan allí mismo células de retina diferenciadas de las otras células del ojo. Algo así como la creación de un semiojo. El método implica adicionar a la solución una mezcla de proteínas que se comportan de una manera similar a la que ocurre en el embrión.

Por ahora, en el laboratorio de Kobe, en Japón, se fabrican retinas con el objetivo de hacer estudios que buscan reversar distintos tipos de degeneración que muchas enfermedades producen, para lo cual se prueban distintas drogas y terapias. En la actualidad se pueden hacer injertos de células de la retina para reemplazar tejido dañado. Para la retinitis pigmentosa se necesitan otros avances técnicos, antes de que se pueda ofrecer a la gente una solución eficaz. Si bien, ellos producen bastones fotorreceptores, todavía se necesita poder integrarlos al circuito neuronal. Los bastones deben estar reconectados a otro tipo de células sensoriales, las células bipolares, pero todavía no saben cómo lograrlo. Y el glaucoma parece ser una enfermedad todavía sin una posible solución, al menos por este método.

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