Bike The Way

Publicado el Andrés Núñez

Una bicicleta es tan solo el comienzo de un futuro mejor

 

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 A las 4:00 a.m. mientras la ciudad duerme, en el campo el sonido del río acompaña la niebla nocturna en decenas de municipios del departamento de Boyacá, a esta hora inicia el canto de las aves, y por supuesto del gallo, las luces de las casas en las fincas comienzan a sustituir las de las luciérnagas, y mientras los adultos se preparan para iniciar sus labores, los niños lo hacen para ir a la escuela.

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Las clases comienzan cerca de las 7:00 a.m. pero para llegar a la escuela muchos de estos niños deben estar listos hasta dos horas antes para caminar con sus libros, su ruana para evitar el frío y sus zapatos desgastados de tanto caminar. Este recorrido es el que emprenden cada día con la ilusión de tener un futuro mejor gracias a la educación.

No importa si es en la Guajira o en Boyacá, caminar por horas hasta la escuela es la historia que viven muchos de ellos en Colombia, y que termina siendo una de los principales motivos de deserción escolar, porque algunos prefieren aprender directamente del campo ayudando a sus padres que pasar tanto tiempo atravesando difíciles caminos para ir a estudiar, ¿qué tal acortar estas brechas con la ayuda de la bicicleta? como cuando Nairo era tan solo un pequeño.

Esto motivó al Centro Comercial Andino, ubicado en el norte de Bogotá a lanzar Acompáñame a la Escuela una iniciativa social que, por medio de la donación de zapatos y bicicletas, busca reducir los tiempos de desplazamiento de estos chicos que van a la escuela, mejorando su calidad de vida y previniendo la deserción escolar.

A agosto de 2015, el programa ha logrado entregar 1112 bicicletas y 1771 pares de zapatos en varios municipios de Boyacá, con el apoyo de visitantes, clientes y comerciantes que ven en Acompáñame a la Escuela una forma de sembrar esperanza en el campo a través de la educación. La idea es que este programa se extienda a otros departamentos a nivel nacional.

“Este es sólo el primer paso, nuestro reto es ayudar a muchos niños y muchas escuelas en todas Colombia, facilitando el desplazamientos hasta la escuela” afirma Clara Ferro, gerente general del Centro Comercial, quien ilusionada espera que este programa se pueda llevar a más escuelas y niños que caminan horas, atravesando incluso ríos para llegar a estudiar.

Navidad es la oportunidad perfecta para destacar estas historias que nos conmueven, nos llenan de esperanza y que, como esta, nos muestran cómo una bicicleta puede cambiar el mundo.


Esta entrada hace parte del Especial de Navidad de El Espectador, te invito a leer mañana, 24 de diciembre, el especial de navidad de  Gisella Fontalvo Rueda en su blog Hilo de Ideas, sobre la campaña #CompraColombiano y las marcas nacionales que sonaron este año y se perfilan como las más importantes de 2016.

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