01

09

2010

ricardobada

Corazón de Pantaleón

Por: Ricardo Bada

El gran garrote

Prácticamente no pasa un solo fin de semana sin que los suplementos culturales nos desasnen con algún cincuentenario, centenario, sesquicentenario o lo que sea.

31

08

2010

Julián Andres Rivera Sulez

Colirio

Por: colirio

carica mierc 1 de septi de 2010

Reforma a las regalías

31

08

2010

elmagazin

El Magazín

Por: elmagazin

Mirror 4, Flickr, ~Brenda-Starr~

Mirror 4, Flickr, ~Brenda-Star...

Un caso medianamente extraordinario

Miguel Castillo *

Hace dos días, al mirarme al espejo por la mañana, descubrí que perdí mi nariz. Inmediatamente corrí a la cocina a buscar a mamá, y al verme debió haber imaginado a un ladrón. Pero mamá, soy yo; cuando me reconoció lo que hizo fue golpearme en la cabeza y gritarme por haberla perdido. Luego se puso a llorar, y no me quedó otra alternativa que prometerle que la recuperaría.

Pero ese día no salí de casa. Esperaba a que la misma nariz llamara, diciendo que por favor la ayudara y luego una voz ronca gritaría. No llame a la policía o la mato. Pero aparte de unos golpes de mamá en la puerta del cuarto, nadie más llamó.

30

08

2010

elmagazin

El Magazín

Por: elmagazin

Donde termina mi nombre imagen oficial

Donde termina mi nombre (Quinta entrega)

* El Magazín publica la quinta entrega de la novela Donde termina mi nombre, de la escritora argentina Patricia Stillger.

Donde termina mi nombre

(Capítulos 8, 9 y 10)

8 (Colombia  entre 1920-194…)

Patricia Stillger

Nuestro pequeño Oswald Bölke era un niño agradecido con su padrino y mentor. Si detestaba la escuela alemana, igual hubiera detestado cualquier otra, pero sólo estudiaba en tributo al tío Hans.

Su pasión tampoco era lo opuesto a la escuela, es decir, retozar como cualquier niño de su edad. Por el contrario, lo único que deseaba era el contacto con los pilotos; viajar con ellos, aunque su única excusa fuera sostener las bolsas del correo en alguno de los trayectos que realizaba SCADTA[1].

Los pilotos sentían un cariño especial por este niño no sólo por el recuerdo de su padre, sino por que llevaba la aviación en su sangre, como un legado. Podía nombrar las partes de las aeronaves de memoria. Podía calcular la autonomía de vuelo porque leía los indicadores de combustible y señalaba si llegarían tranquilos a destino, antes de aprender nociones de cálculo en la escuela.

30

08

2010

Carlos Andrés Almeyda Gómez

Dirección única

Por: Carlos Andrés Almeyda Gómez

pamuk-1

pamuk-1

Los objetos que completan a todo recuerdo

A Diana María... este museo En uno de los epígrafes que abren la novela de Orhan Pamuk, El Museo de la inocencia, el autor ha querido revelar, a través de un texto del ensayista y narrador también turco Ahmet Hamdi Tanpinar, el índice que conducirá cada una de las páginas de esta 'historia de amor' hacia el patetismo inocente propio de la memoria reencontrada que -más que acudir a los lugares comunes que a menudo hacen de este tema un eterno llover sobre mojado- convierten lo romántico en el parapeto de otra historia, la que se lee entrelineas, la cotidianeidad bañada de ironía, de partidas irrevocables, de fragmentos:

30

08

2010

elmagazin

El Magazín

Por: elmagazin

'Agosto' de Rubem Fonseca

'Agosto' de Rubem Fonseca

Agosto, Selma, Mandrake y un conejillo

Se cumplen diez años de la aparición de ‘Agosto’, una de las emblemáticas novelas negras del brasileño Rubem Fonseca. La celebración no es más que una disculpa para rendirle homenaje con este divertimento narrativo. 

Nelson Fredy Padilla *

“Después de notar que yo estaba simultáneamente feliz y lúcido, una conjunción no sólo rara sino imposible, ella también quiso sentir lo mismo”…

Era agosto, un mes propicio... Habitábamos una nube tan gris como adictiva. Con la delicadeza de un carterista ella me quitó el cigarrillo anclado en la úlcera de mis dedos. Lo puso entre sus labios carnosos y lo aspiró con profundidad. Quise recuperarlo pero cambié de idea porque el ambiente se enriqueció con sus bocanadas. Inhalé el chorro hasta el origen de su exhalación. Mi boca de labios escasos perdida en la suya. La felicidad ya era éxtasis, la lucidez prepotencia. Una elevación que sólo garantiza el sexo pleno y la punto rojo, armada tal vez con la técnica transgresora de Felipinho, el Mandrake que me introdujo en el Brasil que ahora me perturba.

30

08

2010

Pilar Posada

Lloviendo y haciendo sol

Por: Pilar Posada S.

El Ástor de Medellín

Mi mamá me llevaba al Ástor cuando íbamos, de compras, a "Medellín". Nosotros vivíamos en Otrabanda y no se decía , como ahora, ir al centro. Ibamos a comprar los uniformes para el colegio, o los zapatos. Claro, también los útiles a la Procuraduría de los hermanos cristianos, en Palacé. Era una fiesta entrar con mi mamá al Ástor.

29

08

2010

Pilar Posada

Lloviendo y haciendo sol

Por: Pilar Posada S.

Gato

Una mujer que vive sola adopta un gato que ha estado merodeando desde hace una semana por la cuadra.