12

08

2011

elmagazin

El Magazín

Por: elmagazin

Los Pitufos

Los Pitufos

El mundo azul hecho trizas

Es una lástima para los seguidores de aquella serie de Pierre ‘Peyo’ Culliford, popularizada en los años 80 por Hanna-Barbera, que la película “Los Pitufos” no esté a la par de lo más valioso del cómic. Sin embargo, un fanático siempre apreciará conocerlos en 3D.

Lorena Machado Fiorillo (*)

A pesar de los pronósticos, uno va a verla. Y va porque siente lealtad hacia los personajes que hicieron parte de la infancia, para comprobar qué tienen de nuevo, cómo el director Raja Gosnell concibió una historia tan distinta a las que plasmaba su creador Pierre ‘Peyo’ Culliford para revivir, después de años, a los pitufos. La canción de la felicidad está allí, retumbando por los rincones del bosque mágico, aparentemente tranquilo y sin una dosis de maldad a su alrededor. Papá Pitufo, o el gran cacique, como se le podría tildar, vela por el bienestar de cada uno de sus 99 pitufos y su Pitufina, bella, dulce y coqueta.

11

08

2011

sentimientoembajador

Sentimiento Embajador

Por: Leonardo Sotelo

Lecciones del sur, lecciones no aprendidas

El pasado domingo 26 de junio, el fútbol mundial vio sorprendido cómo se sentenciaba el descenso de River Plate.  Esa soleada tarde bonaerense, jugando en el Estadio Monumental frente a Belgrano de Córdoba, el cuadro de la banda roja se matriculó en el Nacional B.  Han pasado 46 días desde aquel momento y quien esto escribe, ve perplejo que aquí en Bogotá parece que no se aprendió la lección.

11

08

2011

elmagazin

El Magazín

Por: elmagazin

Joan Báez

Joan Báez

Y una voz para cantar

Juan Carlos Piedrahíta (*)

Joan Báez siguió el consejo de Mahoma. Lo escuchó y aplicó su enseñanza al llevarle su estilo musical a los afroamericanos, quienes por esas absurdas disposiciones no tenían acceso a manifestaciones diferentes a las que su raza era capaz de producir.

10

08

2011

cmurcia

El periscopio

Por: Politico

Alarma por un falso rumor

La semana pasada, el exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia Yesid Ramírez recibió varias llamadas —entre ellas una del director de la Policía, general Óscar Naranjo— de gente preocupada porque corría el rumor de que lo habían asesinado en momentos en que se encontraba haciendo sus ejercicios matutinos. Afortunadamente el rumor resultó ser falso, aunque el general Naranjo decidió incrementarle la seguridad al jurista.

10

08

2011

El Espectador

Soy Espectador

Por: El Espectador

Joseph Grenny en Foros El Espectador

10

08

2011

Vicente Pérez

Blog de notas

Por: Carlos Vicente Pérez

Érase un Antanas

Érase un Antanas que sorpresivamente pasó de ser rector de la Universidad Nacional con sus modos excéntricos y gestos rebeldes respondiendo a la rebeldía de los estudiantes , a ser Alcalde Mayor, transformando con su gestión y propuestas simbólicas a Bogotá de una de las ciudades más peligrosas del mundo, llamada por muchos “la peor ciudad del planeta” a otra más civilizada, lista para entrar en las grandes cosmópolis. (Ver documental sobre el cambio de Mockus en Bogotá aquí).

Antanas, el profesor en contravía con la política era una propuesta innovadora y que duraría en su papel por muchos años de (si el oxímoron lo permite) político-apolítico. Lo llamativo de su perfil muchas veces no era lo que proponía sino cómo lo proponía, su estilo; aunque a veces chocó con la gente: como ese día que promoviendo la hora zanahoria en Bogotá llegó disfrazado a una discoteca y un ciudadano le gritó “Antanas, no es Hallowen”.

Sus ideas lo llevaron a ganar dos veces el segundo cargo público más importante de Colombia, y también a ganarse la reputación de hombre transparente, académico, transformador, y hay que decirlo también: loco. Se postuló a la vicepresidencia, a la presidencia en dos ocasiones sin éxito, aunque en su último intento su figura catapultó a un partido minoritario y le dio notoriedad.

El año pasado, Antanas protagonizaba el cambio frente a la administración de Uribe, rápidamente su nombre saltó en las encuestas desde el fondo de la lista hasta situarse segundo, luego primero en un reñido empate técnico con el entonces heredero del oficialismo uribista Juan Manuel Santos. Era asombrosa la participación política a favor de Antanas, la ilusión que despertaba, la fuerza que millones de colombianos hacíamos frente al televisor queriendo responder los debates por él. Porque Antanas era un hombre inteligente, pero no astuto, siguiendo las ideas de Borges en las que la inteligencia llega lentamente y las respuestas inmediatas son más atisbos de astucia.

Recuerdo el día que visitó Cúcuta y dejé de ir al colegio para verlo. Unas horas después en la rueda de prensa me acerqué, me presenté y le entregué un escrito mío sobre él. También recuerdo haberle dicho “profesor, seguramente si usted es presidente el futuro de los jóvenes colombianos sea mejor”. Al otro día no sé por qué revisé The New York Times y en una nota aparecía yo presenciando el discurso de Mockus: la noticia le había dado vuelta al mundo y Colombia se ilusionaba con otra opción.

En fin, las elecciones pasaron, y ganó el uribismo, como todos sabemos. El partido Verde cerró sus puertas por unos meses mientras de recuperaba de su descalabro electoral de la segunda vuelta. E inició la era Santos, por supuesto entre comentarios de algunos de que había que darle continuidad a la seguridad democrática y que Mockus sería buen presidente para Dinamarca, Lituania, Noruega, pero no para un país con violencia y narcotráfico como Colombia.

Luego el partido Verde sufriría rupturas internas por su alianza (no es un chiste) con el partido de la U en Bogotá. Mockus salió de su partido, siendo fiel a sus ideas, si es que en sus ideas no está la lealtad a las decisiones internas. Ahora consiguió el aval de la Alianza Social Independiente (ASI) para la Alcaldía de Bogotá, a sabiendas de que su posición no es prometedora y defraudando el perfil que por tantos años cultivó. Desde luego el político-apolítico no podía ser eterno, y Antanas lanzándose, sería otro político más que no deja a las generaciones recientes gobernar y no apuntaría a algo más. Hay quienes califican esa actitud como oportunista. Así es la política en Colombia: hace un año Mockus representaba la vía alterna, la política moderna, el antiuribismo: hoy se comporta como otro político tradicional; Santos era el heredero de Uribe, el que en los debates parecía llevar frases preparadas por el expresidente: hoy Santos representa el liberalismo, la política moderna, y de algún modo, el antiuribismo.

Sin embargo, profesor, le pido que escuche a la gente, valore sus posibilidades y luego de un tiempo en el que ya se actúe con inteligencia y no con astucia, no se lance.

@VicentePerezG

10

08

2011

elmagazin

El Magazín

Por: elmagazin

No title, Flickr, DávidSt. Photography

No title, Flickr, DávidSt. Ph...

El enemigo equivocado

Arturo Prado Lima (*)

Tú qué sabes de esta soledad, Marguerite; de esta tracalada de huesos que llevo ahora mismo cubiertos por esta piel donde ya no duermo nunca, alejada desde el día en que se fue Patricio diciendo que volvería después de la toma del Palacio de las Cortes. No puedes reprocharme alegremente este silencio que guardo debajo de las cejas porque de todas maneras la soledad no es una sombra, ¿sabes?, aunque como ella no se quiebre en los vértices de las paredes, no se moje en el agua, no se queme en el fuego, no se lastime en las espinas de la memoria y sólo desaparezca cuando tu tiempo y tu espacio se eliminan mutuamente de la memoria del universo. No Marguerite, la soledad tiene su propio color, su propio peso; es el sitio donde el miedo y el terror a nosotros mismos se retiran a hacer sus actos de compunción o a celebrar la intimidad de un beso cuando más convencidos estamos de que no existe. Tú qué dices Marguerite?, tú que no tienes soledad en los huesos, en la carne, en el tiempo, en cualquiera de sus conjugaciones, tampoco piedad, olvido, corazón, pálpito de corazón ni fuerza de corazón. Que eres casi una muñeca, simplemente, con la risa bien puesta en los labios, pero que parece que alguien la hubiera puesto allí y pintado de ese rojo ahumado que yo veo a través del espejo cuando me encierro a depilar mi sensación de orfandad. Esos labios donde nunca ha hecho mella esta ciudad de gitanos de la memoria. Tal vez por eso, cuando tus carcajadas traspasan mi piel de paquidermo al mediodía, se parece tanto a la risa de mamá. La risa de ella era un  montón de nudos en la garganta y en los ojos que no atinaban a soltarse jamás, y esa lucha feroz por salir a la plenitud le cortaba el aliento.

10

08

2011

ricardobada

Corazón de Pantaleón

Por: Ricardo Bada

Cantinflas (* 12.8.1911)

El pasado jueves 9, en el Centro Cervantes de Hamburgo, pronuncié una conferencia como prólogo a la proyección de ¡Ahí está el detalle!, el primer largometraje de Cantinflas, dentro de los actos con que quiere conmemorar el centenario de su nacimiento. Y por tratarse de una mirada nueva a su obra, me animo a reproducir aquí el final de dicha conferencia :